jueves, 24 de octubre de 2013




Una colisión entre la Tierra y un asteroide con unos cuantos kilómetros de diámetro liberaría tanta energía como la detonación simultánea de varias millones de bombas nucleares. Incluso se cree que el choque de un asteroide de alrededor de 10 kilómetros fue el responsable de la extinción de los dinosaurios. Por tal motivo, durante los últimos años se han desarrollado varias ideas para evitar tal devastación. El último enfoque proviene de un grupo de ingenieros de la Universidad de Strathclyde en Glasgow, los cuáles sugieren que un enjambre de satélites armados con rayos láser podría desviar a los asteroides en ruta hacia la Tierra de su curso de colisión.
Mientras que la detonación de un artefacto nuclear en un asteroide al estilo de la película Armageddon es un concepto más apropiado para la ciencia ficción, muchos científicos creen que un enfoque más sutil puede ser más adecuado y realista, como es por ejemplo la desviación del asteroide de su curso en vez de destruirlo y convertirlo en infinidad de escombros radiactivos que acabarían cayendo sobre la Tierra. Una técnica de desviación propuesta involucra el uso de rayos láser para pulverizar la superficie del asteroide, lo que causaría la eyección de partículas de roca las cuáles actuarían como propelentes empujando el asteroide en otra dirección.

jueves, 17 de octubre de 2013

Tecnologías del futuro que revolucionarán nuestro planeta antes del año 2030
El futurólogo George Dvorsky –que describe su trabajo como una predicción sobre las posibilidades de la ciencia más que como una carta de buenos deseos– afirma que durante los próximos 15 a 20 años veremos algunos adelantos que, al igual que el Internet para la generación actual, revolucionará ámbitos como la salud, el hambre y la catástrofe ecológica.
Como en la serie inglesa Black Mirror, Dvorsky imagina la evolución probable del estado actual de la tecnología y propone las siguientes 10 invenciones como inminentes antes del año 2030.
1. Asistentes personales con Inteligencia Artificial                                    
El programa Siri para los más recientes modelos de Apple será solamente el ancestro de los asistentes personales de las siguientes generaciones de dispositivos y computación personalizada. Ubicuos, capaces de adaptarse y comprender las necesidades precisas de los usuarios, estos asistentes serán capaces de comportarse como nosotros lo haríamos al responder emails y acordar citas, llevando una agenda por ellos mismos e informándonos sobre ella, como un auténtico asistente personal. Dvorsky advierte, sin embargo, que debemos cuidar qué grado de autonomía le damos a nuestros clones virtuales.
2. Computadoras, computadoras por todas partes
La noción de un mundo completamente computarizado no es solamente el argumento de una novela futurista, sino algo que ya comenzamos a ver en los automóviles y en muchos electrodomésticos. Este fenómeno es descrito como “everyware”: las computadoras estarán presentes en nuestra ropa, en nuestros accesorios de moda e incluso en lentes de contacto. Nos comunicaremos con ellos a través de una interfaz basada en gestos táctiles naturales y lenguaje vocal cotidiano; sin embargo, la diferencia será que las computadoras tomarán decisiones autónomas (como ajustar el tamaño de la ropa, tal cual podemos ver en la película Back To The Future 3), por lo que su presencia será casi imperceptible.
3. Animales virtuales con mentes digitales
Aunque emular un cerebro humano está aún muy por encima de las capacidades de la tecnología actual, proyectos actuales como OpenWorm buscan digitalizar el cerebro de un gusano, por lo que pronto comenzarán los experimentos para emular las funciones neuronales de organismos más complejos, como mamíferos. Las mentes digitales de los animales podrían ser “subidas” a una interfaz robótica, revolucionando nuestra relación con las mascotas y permitiéndonos comprender mejor la evolución de las especies.
4. Los primeros proyectos de geoingeniería a gran escala
A medida que el cambio climático se vuelve más dramático, la ciencia tendrá que comenzar a buscar soluciones prácticas para mantener las condiciones de vida en la Tierra como estables. Algunas de las técnicas de geoingeniería más polémicas van desde árboles artificiales y fertilización de los océanos hasta proyectos de control climático para contrarrestar las emisiones de carbono en la atmósfera terrestre.